Decir Luis Rico, es decir canción y un profundo compromiso social
Los que crecimos entre golpes de Estado y democracia,
Los que en los setenta y ochenta caminamos entre ambulancias, caimanes y militares armados reprimiendo al pueblo y años después cantamos “BIENVENIDO GENERAL”
Los que sufrimos la noticia de la tortura y asesinato del padre Luis Espinal, y escuchamos con el corazón hecho un chuño Las Espinas de Espinal”
Los que fuimos a recibir al doctor Hernan Siles Suazo bajo la consigna “Todos a San Francisco, el hambre no espera”
Los que vimos llorar a los mineros en la marcha por la vida, porque se quedaron sin trabajo, por el decreto 21060 que incremento la pobreza en el país y escuchamos con tristeza IMAGENES
Los que presenciamos La Marcha Indígena de 1990 o la defensa del Tipnis el 2011, cantando CORAJE.
Podemos seguir nombrando cada una de sus canciones, hablo de la tierra, del agua de los ríos, de los campesinos, da la coca, la lista es interminable.
Luis Rico es sin duda el trovador boliviano, que para conocer la Bolivia profunda hay que escucharlo, canciones con un compromiso social, defensor de la democracia. Sufrió el exilio, la cárcel, la persecución, pero es la voz que no calla, la conciencia que no se vende, el que se sostiene en lo que cree, el que no se quiebra.
Junto a Nilo Soruco y Ernesto Cavour son la voz misma del bohemio rebelde, a ellos se suma la inolvidable voz de Benjo Cruz, hoy nos toca despedir al cuerpo, peros su voz queda inmortalizada en sus grabaciones.
Luis Rico ejemplo de vida partió a acompañar al padre Luis Espinal el 2 de noviembre de 2026.
